sábado, 30 de octubre de 2010

Hoshii iru tonari.

Desde el día en el que tropecé con el amor, no he vuelto a ser la misma. Aquel vago sentimiento fue aumentado, hasta que se volvió tan intenso, que oprimía las paredes de mi corazón.
Aquella cálida noche que jamás quise que acabara. Se volvió eterna, pero muy gélida; ya que bajo un cielo cubierto por nubes atormentadas. Perdí de vista la estrella fugaz que me guiaba.
Los copos de nieve bajaban lentamente, cubriendo la sonrisa que tú dibujaste, una vez, en mi sereno rostro.
Mi corazón de repente se encontró a la intemperie; se estremece al estar desprotegido, sin poder abrigarse con tu dulce calor.
Al igual, que no puedo encontrar la luz que me guie hacia un nuevo amanecer; ya no tendré la oportunidad de decirte ‘te quiero’. Porque tú fuiste él que diste vida a este doloroso sentimiento.
Amor fugaz, recordado como una melancólica melodía. Me aferraré a ti! Amor fugaz... Hasta que pase está eterna noche, tenebrosa.
Porqué te quiero! Porqué ya no estás. Porqué quiero estar contigo... Seguiré contemplando, eternamente, la pureza de este cielo nevado.
I love you…